lunes, 7 de agosto de 2017

Acondicionar la casa


Cuando nos decidimos a adoptar una mascota, y digo adoptar porque es lo que todos deberíamos hacer. Hay muchos animales (perros, gatos, hurones) en refugios, perreras o casas de acogidas que necesitan amor y cariño. Necesitan un hogar, ayudémosles. Pues a lo que iba.. cuando decidimos adoptar una mascota, debemos pensar antes que tenemos que acondicionar la casa para ellos.

Curiosamente, cuando tenemos un bebé en camino, cuando nace y empiezan sus primeros pasos, también tenemos que tener la casa acondicionada para ellos.

Lo ideal sería que nos pusiéramos al nivel, a la altura de nuestros hijos y mascotas. Sí, que nos pongamos a cuatro patas, ya que tanto nuestros bebés como los peludos, se mueven así. De nada sirve ponernos a nuestra altura.. no lo veremos con realismo.

Debemos buscar cada enchufe, cable o artilugio que tanto al chupar, tocar o morder, pueda electrocutar. Hay multitud de sistemas para cubrirlos.
También tenemos que buscar esquinas que dañen y puedan provocar accidentes. Tapar los ventanales o ventanas de casa, y no me refiero tapiarlos, evidentemente, sino poner mosquiteras y rejas que eviten que se tiren al vacío. Hay un síndrome en gatos, que es el del gato paracaidista, que es cuando el gato se tira al vacío por la ventana. ¿Conocéis eso de la curiosidad mató al gato? Pues es real. Ventanas con mosquiteras que eviten el susto. Ya que tanto niños como animales, tienen curiosidad por la Naturaleza: por pájaritos, mariposas y bichitos varios.


Cuidado cuando se limpia la casa con los productos de limpieza en cubos y barreños. Tan peligroso es la lejía para los niños como para las mascotas. Nunca bajo ningún concepto dejároslo en el pasillo. Susto seguro.

Cuidado también con algo tan inocuo y tan poco pensado como son las plantas. Muchas son tóxicas para mascotas y niños. Desde la Flor de pascua, como el Poto o la Bugambilia. A ver si alguna vez me da la vida para traeros una entrada sobre esto.


Medicamentos. Cuidado!!! Nos buscan las vueltas para darle un chupetón o comerse una pastilla o todo el blister en cuanto nos damos cuenta.

En los cachorros no dejar nunca cerca cosas que no quieras que rompan, niños incluidos. Se que todos hemos escuchado eso de... tienen que acostumbrarse a que no todo lo pueden tocar. Me parece bien. Pero si tienes cariño al jarrón que te regaló tu tía... no lo dejes cerca porque peligra.
Lo mismo con las zapatillas y los perros.. el sofá maravilloso recién comprado y los gatos.. en fin..

Resumiendo: en todas las variantes.. tanto niños como mascotas, tenemos que acondicionar la casa para hacerla un lugar seguro para ellos. Disfrutemos con ellos y pongamos la venda antes que salga el grano.


viernes, 28 de julio de 2017

El lunes que viene, último día de guarde.

Hoy vengo a hablaros de las guarderías. No, no voy a entrar (hoy) de si cuestan muchos, de si son necesarias, de cuáles son los puntos que deberían tener para escoger una… no, eso lo dejo para otra ocasión.. (Me parezco cada vez más a La Historia Interminable y Michael Ende: Esta es otra historia y tendrá que ser contada en otra ocasión… aún estoy esperando…).



Cuando escuchaba hablar a las madres de toda esa lucha sobre los deberes a los niños, suponía que tardaría en llegarme el momento. Que siendo tan pequeñita, mi niña no tendría deberes. Y así es… ella no los tiene. Nosotros…es otro cantar. Jajajajaja.  La primera semana de llevar a mi peque a la guarde con 9 meses, recibimos un papel muy mono. En ella estaba dibujada las carabelas de Cristobal Colon. “Nuria” tenía que dibujarla y poner cuales eran los alimentos básicos que vinieron de las Americas. Ejem... claro: Nuria, dibuja una patata, por favor. Jajajaja. Aquello nos dejó ojipláticos. Pero claro, a lo largo del año, la cosa se fue complicando.


Hemos tenido de todo: Dibujos, disfraces, fiestas, manualidades varias… Tengo que confesar que personalmente me encanta. Además, desde que estoy en paro, pues oye, se hace con ganas y lo pasamos genial. Pero durante los 10 meses que estuve conciliando, fue duro. Por las noches nos poníamos a dibujar, o a construir el disfraz, porque… no es obligatorio, pero... ¿Cómo dejar a tu peque sin disfraz si los demás lo llevan? Además, te piden que sea casero para que no haya niños con disfraces churros y otros monísimos de la muerte. Pero.. ¿Y si no hay tiempo?


En fin, yo estoy muy contenta con la guardería que escogimos. Mi niña es feliz, adora a su seño y yo también. Pero es verdad que algunas cosas ya son para nota. La semana pasada tocó disfraz de Hawaiana, esta semana de egipcia. Menos mal que en agosto Nuria coge las vacaciones porque miedo me da cual sería el siguiente, jajajajaja. Eso sí, no se nos dan mal las manualidades. Aunque Nuria ha heredado la vergüenza ajena que tiene la madre y no le gusta hacer el tonto. Jajajjaa. Y eso que solo tiene 19 meses. Uffs. 

lunes, 24 de julio de 2017

Sobreviviendo: puntualidad


Desde luego, la Naturaleza es sabia. Cuando se es madre, para sobrevivir, hay un fenómeno bastante curioso que es que se te borra el disco duro, la memoria, y empiezas de cero. Es más, tienden a olvidársete las cosas, no tienes tanto poder de retentiva… digamos que tu cuerpo se centra en el bebé y poco más. No penséis que se me ha ido la cabeza, eh? Que esto es verídico. Tenéis por ahí estudios que lo corroboran.

Aquello que fisiológicamente no se borra, es la propia madre la que hace borrón y cuenta nueva, ya os hablaré de esto más adelante, y hay otras cosas por las que no pasas y te cuesta sudor y lágrimas llegar.

Una de las cosas con la que lucho diariamente es mi necesidad patólogica de llegar puntual a los sitios. Siempre he sido hiper puntual. Es algo innato. En citas médicas y demás, necesito estar como 15 minutos antes. En citas con amigos me vale llegar 5 min. antes. Y en exámenes  uffsssss.

¿Tenéis dificultades para llegar puntuales a los sitios? Pues con niños y perro ni os cuento. Prepararlo todo para salir es una odisea. Si es simplemente para dar una vuelta, del perro basta que te lleves la correa y agua si vais lejos. Lo de la niña es para nota: el carrito, la bolsa del carrito con pañales, toallitas, una muda por si la caca escapa, algo de abrigo, zapatos de repuesto por si se mete en un berenjenal, algo para picar si no coge la hora de comer por medio, agua y la barrita que todo lo cura ( el antigolpes o árnica).

Si ya es para varios días, doy gracias a dios el haber jugado cuando chica al Tetrix porque lo necesitas. Cuando el maletero está casi condenado por un perro de 35 kilos, debes hacer maravillas con el resto del coche, para que sea seguro y quepa todo lo que tenéis que llevaros. Y siempre, siempre, te olvidarás algo.

Conste en acta que estábamos parados, recogiendo a Nuria de la guarde, disfrazada de pollito.


Suelo hacer la maleta el día anterior a la salida. Hago una lista de todo lo que quiero llevarme. El día “S” de salida nos levantamos prontito y empezamos a meter el turbo para salir a tiempo… Pero claro.. Niños y perros… uffs.
Arreglas todo, vas poniendo las maletas en la puerta, vas montándolas en el coche, coges las llaves, la correa del perro y… Ups, Nuria tiene un gran pipí y para no estar “X” horas mojada mejor la cambiamos. Dejas las llaves, dejas la correa, agarras la niña, vas al cambiador, la cambias, pones el pañal en una bolsa para no dejar nada que a la larga huela…. Vuelves a coger las llaves, la niña y correa y… Oye, ¿Nilo ha bebido después del desayuno? Yo no lo he visto. ¿¿Y cómo va a estar el animalito “x” horas sin beber? Sueltas la niña, las llaves, la correa y la bolsa del pañal y te acercas al bebedero e intentas que Nilo beba.  Nilo que se huele que hay “mambo” y no quiere quedarse en tierra, no quiere beber. Así que nos sentamos y hacemos como si fuera un día normal. (A todo esto el coche hasta los topes).
Hasta que no me pongo fregar, el perro no bebe. 35 minutos después, perro bebido, cogemos las llaves, la niña, la correa y la bolsa y un olor característico nos avisa que Nuria ha hecho aguas mayores. ¿Has hecho caca? ¿En serio? Vuelta a dejar las llaves, la correa, la bolsa y cambias de nuevo la niña, metiendo el segundo pañal oloroso en la bolsa para la basura.

Una hora y media después, logras salir por la puerta, descompuesta, y sin ganas de viaje. Te olvidas las llaves, la correa o la bolsa pestilente, o el perro. La niña no que llora a moco tendido porque ya está cansada de esperar.


Así que si alguna vez quedáis con una familia con hijos y perro, paciencia. Mucha paciencia porque no es fácil. Y no he metido la variable rabietas, y la famosa frase de “yo sola”. Con todo y con eso, cuando quedamos con alguien solemos ser puntuales, o como mucho de 5 a 10 minutos tardes. Somos unos cracks.