lunes, 28 de agosto de 2017

El señorío de Bertiz, Navarra


Hay un lugar en Navarra que considero mágico, imprescindible y maravilloso, y no es otro que el Señorío de Bertiz. Es un Parque Natural formado fundamentalmente por hayas, aunque mixto porque también nos podemos encontrar otras especies como por ejemplo el roble.

La primera referencia de este lugar la tenemos en 1392. Su titular era Pedro Miguel Bertiz, escudero del Rey Carlos III, quien le nombró Merino de las Montañas y quien le dio el escudo que tiene actualmente.
Pasó a sus descendientes hasta el siglo XIX cuando fue pasando por diversas manos terminando en las del matrimonio Ciga-Fernandez. Al haber sido privado, se mantuvo a salvo de la explotación del hombre, por eso es uno de los mayores hayedos que existen hoy en día en Navarra.


El matrimonio Ciga-Fernandez lo adquirieron en 1898, y fueron ellos lo que lo dejaron como está ahora. Reconstruyeron el antiguo palacio y el puente que es el acceso actual. Le dio forma al jardín que ya existía con especies exóticas, dotándolo de fuentes, estanques, pérgolas y cenadores. Crearon una pista de acceso y construyeron una segunda residencia en el monte. Todo eso sin olvidar el bosque, puesto que recuperaron toda la zona que se había perdido.
En 1949, Don Pedro Ciga donó el señorío de Bertiz a Navarra con la condición de que lo conservaran sin variar sus características naturales. En el 1984, se declaró Parque Natural.
Es un inmenso hayado, con regatas, riachuelos y cascadas, que vierten sus aguas al río Bidasoa, o como se le llama por aquella zona, el río Baztán. La zona tiene un clima oceánico, con temperaturas suaves tanto en invierno como en verano, y con muchas lluvias, que hacen del lugar la maravilla que es hoy en día.



Hay una zona que es gratuita que es el Parque Nacional para hacer senderismo, y otra que cuesta 5 euros los adultos, que son los jardines, el centro de interpretación y el antiguo palacio. Merece la pena, eh?

En el Parque Natural tenéis distintas rutas para hacer senderismo. Desde la más fácil a la más complicada. Se puede ir con perro pero siempre atado con correa. Con niños pequeños también se puede ir ya que hay una parte del sendero que está asfaltado y se puede ir con carrito. A los 2 kilómetros se transforma en albero y es más complicado salvo que sean carrito todo-terreno como vi más de uno. Si lo lleváis en mochilas porta-bebés, podréis subir hasta arriba de todo. Es lo más conveniente.
Hay aparcamiento gratuito y merenderos.
Justo al lado del aparcamiento, hay una oficina de información y turismo para toda la zona del Baztán. Muy recomendable.  



La parte del Señorío de Bertiz: los jardines y el antiguo palacio son una verdadera joya. Tienen además un recorrido sensorial de 450 metros, apta para todas las personas, e ideal para hacerlo con los más pequeños de la casa. Es para ir tocando, oliendo, viendo y escuchando la Naturaleza. Desde a que huele y qué se siente al tocar la madera; el bambú, el estanque…. Nos lo pasamos pipa, tanto Nuria como nosotros.



Como llegamos algo tarde, tuvimos poco tiempo de senderismo, pero amortizamos bien los jardines porque disfrutamos muchísimo.


Si vais por la zona, no perderos esta maravilla de la Naturaleza. Muy recomendable. 

viernes, 25 de agosto de 2017

Pamplona verde, con niños y/o perros.

Como ya os dije en la entrada anterior, me chifla subir a Navarra. Quizás porque es lo contrario al sur en esta época: siempre hay verde por todos lados y la temperatura es suave y maravillosa por las noches aunque por el día suban considerablemente (con las olas de calor). Eso de dormir con manguita larga o con mantas (en ocasiones) en pleno agosto, es algo maravilloso para quienes sufrimos los 45 grados a la sombra en verano.
Además de todo esto, se come de escándalo, que me lo digan a mí y a mis posaderas que han aumentado 3 kilos o más. Y si encima vas a visitar a familiares que hace tiempo que no ves… es un plan redondo.

Una de las cosas con las que más disfruto es con la Naturaleza. Ya sea con niños o con perros, merece la pena. Ya os conté El nacedero del Urederra hace unos años.

Hoy os traigo zonas verdes por el mismo Pamplona para niños y/o perros que yo he visitado. Seguro que hay otros miles más que me quedan por conocer, pero ya para otros viajes a la zona en el futuro.


Una de las zonas más amplias y verdes que he conocido por la zona de Pamplona, es La Ciudadela. Es un espacio de 280.000 metros cuadrados con una construcción militar para defender la ciudad de las incursiones francesas allá por 1571. Fue creada bajo el mandato del Rey Felipe II. Su estructura original tenía forma de pentágono regular con cinco baluartes en los ángulos, pero la construcción del Primer Ensanche de la ciudad obligó al derribo de dos de ellos. Actualmente, es lugar para el ocio, el deporte y la cultura.



En la parte principal hay una gran extensión de césped donde disfrutar con los pequeños, además de una arboleda donde descansar y disfrutar de la Naturaleza. En esa zona, los perros deben ir atados. Sin embargo, en la zona del foso, suelen soltar a los peludos y se lo pasan en grande corriendo de un lado a otro. Lo vi desde arriba y con añoranza de mi gordete. Qué bien se lo habría pasado con tanto sitio donde correr y con tantos amigos.


Otro lugar con encanto es el parque Yamaguchi. Tenemos desde zona infantil con columpios, como un parque precioso con estanque, patos, mirador y cascada. Una cucada. Aquí sí que tienen que estar los perros atados. Contiene todos los elementos propios de un jardín importado de Japón; plantas y especies arbóreas, algunas autóctonas, conviven con elementos ornamentales como la suhama (playa), azumaya (caseta sobre el estanque), yatsubashi e ishibasi (puentes), taki (cascada) o el géiser del lago, un chorro de agua que alcanza los veinte metros de altura.



Nuria se lo ha pasado en grande en estos lugares. Añorando, como bien he dicho, a nuestro peludo. 

jueves, 24 de agosto de 2017

¡¡Niños al tren!!

Este año nos hemos liado la manta a la cabeza y hemos cruzado España de sur a norte y viceversa. Es un trayecto al que le tengo verdadero aprecio. Me encanta visitar Navarra. Desde pequeña, iba con mis padres en coche y era feliz pasando unos días por esas tierras maravillosas. 

Llevaba con ganas de cambiar de aires, de disfrutar de la pequeña en otros entornos y convencí al padre para que saliéramos de vacaciones. La única condición que me puso es que no usáramos el coche. 


Atravesar España en coche son al menos doce horas, y con una niña de 20 meses se puede convertir en pesadilla, porque no se vuestros churumbeles cómo llevan eso de estar atados en una silla, pero la mía… es como si la estuviéramos torturando. Una hora puede aguantar, pero más… se transforma en Gremlins. Así que nos decidimos por el tren.

El tren de por sí, es el transporte ideal para ir con niños. No tienes que conducir, tienes espacio para moverte por los vagones, vamos, que es más llevable que el coche o el avión.
Nosotros tuvimos que coger un cercanías, un AVE y un ALVIA. Casi nada. 6 horas y media. La verdad es que la ida no estuvo mal, la vuelta fue otro cantar.



Cosas a tener en cuenta para viajar con niños en tren:

A la hora de coger el billete, en Cercanías, menores de 4 años no pagan y no necesitan billete físico. En el AVE y ALVIA, aunque siguen sin pagar menores de 4 años, hay que sacar un billete gratuito para niños, que va unido a uno de los nuestro. Estos billetes no tienen asignados asientos, llevas tú al niño encima, pero es necesario para saber que va un bebé a bordo, y que va contigo. 

¿Cómo sacar el billete? Simple. Si lo haces por ventanilla, se lo comentas y te lo dan directamente. Si lo haces por la página web solo tienes que ponerlo en los cuestionarios que tienes que rellenar y se te imprime. ¿Se te ha olvidado ponerlo a la hora de comprar el billete? Que no panda el cúnico que se puede sacar a posteriori, teniendo el localizador de nuestros billetes y el número. Basta con pasarte por aquí y seguir las instrucciones.

A la hora de sacar el billete también podemos contratar ATENDO de Renfe para ayudar con las maletas y el carrito en el caso de ir solos. Yo tenía acompañante así que ahí no puedo comentar la experiencia, pero la verdad que se agradece una manita cuando llevas tantos bártulos.

Además, también tenemos la opción de Servicio Puerta a Puerta de los equipajes. Tenerlo en cuenta también cuando llevamos niños.

¿Qué hacer antes de viajar?

Acopio de libros favoritos y juguetes variados que le guste para entretenerse.

Cansarlo e intentar hacer coincidir el viaje con la hora de la siesta del niño para que haga dormido la mayor parte del trayecto.

Llevar comida para poder pasar un tiempo entretenidos mientras come. IMPORTANTE: los AVE y ALVIA NO tienen microondas. No te calientan los potitos, por lo menos a mí no me lo calentaron. Sin embargo, en la estación de Atocha, en la sala de VIPS me hicieron el favor (yo no soy persona VIPS, jajajaja) de calentármelo en la sala de azafatas. Fueron encantadoras y quedé eternamente agradecida.

Se puede pasear por el tren intentando no molestar a los otros pasajeros. Nos podemos quedar en la cafetería  o entre vagones.

Como último cartucho: móvil y Tablet con dibujitos.

Cuando tengáis que hacer trasbordo, estar muy pendiente a las azafatas/azafatos. Suelen colocarse en el primer vagón con carteles para enlazar un tren con otro.

Nosotros el viaje de ida no fue muy malo.  El tren hasta Madrid estuvo entretenida comiendo, jugando y leyendo. El segundo tren durmiendo durante las 3 horas que duró el trayecto.
La vuelta fue más jodida. El tren de Pamplona-Madrid se quedó frita otra vez durante todo el trayecto, pero el de Madrid hasta Sevilla casi nos da algo. Ya no teníamos libros, juguetes, tren suficiente para entretenerla. Y ya no os cuento el Cercanias hasta casa. Pensé que iba a terminar como los gatos, subida al techo del vagón.

Pero bueno, agradecer a todos los pasajeros las sonrisas de aliento y las palabras amables para nosotros y para ella. Y sobre todo la paciencia.

Agradecer a la interventora del tren Madrid-Pamplona que se acordara de nosotros en cuanto se quedó libre los cuatro sitios con mesa y nos cambiara para que estuviéramos más espaciosos y cómodos.

Ha sido un viaje positivo, ya os contaré cosas que hemos hecho con Nuria por aquellos parajes.

Puntos negativos según nuestra experiencia:
  • Lo del potito es un punto negativo en los AVEs.
  • El no poder llevar a nuestro perro por ser mayor de 10 kilos (se quedó con los abuelos) y lo echamos tremendamente de menos.